
Mi padre, Gabriel Cara Gónzalez, me ha contado de un tirón un trozo de historia del Barriobajo de Roquetas, y dice así:
Se construyó en el Barrio de Abajo de Roquetas, año de 1779, un cuartel de caballería para el Regimiento de la Costa. En el castillo de Las Roquetas no había ya sitio para más soldados y sus condiciones de habitabilidad no eran las más idóneas. Algunos soldados vivían incluso en casas particulares con los consiguientes problemas de hacinamiento.

Este cuartel tenía unas 36 x 33 varas, osea unos 900 metros cuadrados, estaba situada su fachada pricipal en la actual calle de Juan Bonachera, y su parte posterior daba vistas a la Cañaílla. Tenía un patio central con pozo y abrevadero que distribuía: los dormitorios con cuatro arcos, caballerizas, calabozo, el cuerpo de guardia, cuarto para las armas, enfermería, etcétera; llegando a alojar 35 caballos y su servicio.
Probablemente su declive vino de mano de la ocupación francesa y de un terremoto ocurrido en estas fechas.
En las primeras décadas del siglo XX se reutilizó el cuartel instalando una industria para “la fábrica de sal”; esta fábrica se originó gracias al invento de un roquetero, José Bonachera Jiménez, que consiguió un sistema de centrifugación para deshumidificar la sal, consiguiendo que no se apelmazara, ideal para la hosteleria y con un mejor aprovechamiento en la cocina. Se creó la sociedad Peregrín, Yáñez y Cia, y los señores Fresno y Payán, capitán de carabineros uno y encargado de las salinas el otro, montaron la fábrica de sal FREPA, envasando en latas y paquetes de cartón la sal, haciendo todo tipo de promociones publicitarias, llegando incluso a presentar el producto en la exposición universal de 1928 en Barcelona. Durante un buen tiempo dio empleo a numerosas familias de Roquetas.

Después de abandonada la producción, se produjo un incendio entre los papeles abandonados en la fábrica. El resto de materiales de hierro fueron aprovechados para fundirlos en el tiempo de la guerra civil, así como poleas, maderos y demás.
Pero el viejo cuartel aún daría más de sí, reutilizándose una de sus naves destechadas por el polifacético Francisco Estrella Pomares, montó un cine mudo llegando a proyectar el primer cine en Roquetas, que sepamos. Tras su abandono, hubo un tiempo en que parte del cuartel fue habitado por familias de nuestro pueblo. A continuación en los primeros años de los cincuenta del siglo XX, se abrió en este mismo lugar la “Terraza Gon” (González), terraza de cine para el verano, proyectándose películas y celebrándose bailes.
Esperamos que le contéis a vuestros hijos estas historias, y los que nos criamos en el Barriobajo, Barribajo, o Barrio de Abajo, estemos orgullosos de nuestro pasado, demostrando como el recuerdo y la investigación puede ser otra forma de unir las familias, los barrios y los pueblos.
Le agradecemos a Paco García Bonachera, “Foto Garbo”, fotos y materiales recuperados de la sal FREPA. El plano del cuartel que adjuntamos es del libro “Roquetas de Mar, apuntes para su historia”, de nuestro maestro y cura Don Enrique Silva Ramírez. La base de los mapas y fotos aéreas son del ministerio de Fomento y del Instituto cartográfico Andaluz.
Gabriel José Cara Rodríguez




